El pan concentra varios de los alérgenos alimentarios más comunes. Saber cuáles son y cómo aparecen en la etiqueta te ahorra sustos —y es especialmente importante si compras "sin gluten" pensando que es "sin alérgenos", que no es lo mismo.
1. Los alérgenos más comunes en el pan
Gluten (trigo, cebada, centeno) es el principal. Pero el pan también puede contener lácteos (leche, mantequilla, yogurt), huevo, frutos secos (almendra, nuez) y soya. Un pan sin gluten puede tener frutos secos o lácteos, así que "sin gluten" no significa "apto para todas las alergias".
2. Aditivos que conviene evitar
Más allá de las alergias, hay ingredientes que muchos prefieren evitar: conservantes (propionato de calcio), mejoradores de masa, colorantes, jarabes de azúcar y grasas hidrogenadas. Un pan con lista corta rara vez los tiene. En Pansnack no usamos ninguno: 4 ingredientes y nada más.
3. Cómo leer la etiqueta
Por normativa, los alérgenos suelen ir resaltados (en negrilla o en una línea "Contiene:"). Léela siempre, incluso en productos que ya compras: las recetas cambian. Y ante una alergia severa, busca la mención de "puede contener trazas", que indica riesgo de contaminación cruzada.